Lunes, 02 de julio de 2018

EL RIDÍCULO


Conviene, antes de nada, retrotraerse al ya lejano 26 de marzo. En esa fecha la selección humilla a la albiceleste en partido amistoso por seis goles a uno en el Wanda Metropolitano de Madrid. Y eso que no estaba el, para muchos, mejor jugador del mundo Leo Messi y que España no hizo un gran partido. Lo que pasó es que tuvo delante a un combinado que esa noche no dió pie con bola. Pese a ello, los medios de comunicacion de este bendito país, lanzando papanata y precipitadamente las campanas al vuelo, se lanzaron a decir que éramos los máximos favoritos. Conseguir la segunda estrella pasó entonces a ser una obligación. ¡Como si la regalasen!. Nada más lejos.

Pocos días después, se produce el anuncio del hasta entonces técnico blanco Zinedine Zidane de que deja el club de Concha Espina. ¿Qué tiene que ver el Real Madrid con la selección, aparte de aportar de vez en cuando jugadores?. ¿No son legión los entrenadores que matarían por entrenar el club?. ¿A qué venía ese absurdo interés por contratar a un técnico que como Lopetegui se había comprometido a entrenar "La Roja" dos años más?. Inexplicable.  

A toro pasado, hay que convenir que dicho amistoso entre España y Argentina no tuvo tanta trascendencia dado que ambas selecciones fueron eliminadas en los octavos. Aparte de señalar el pésimo momento de la albiceleste y de lo que, por entonces, se creían que eran "puntuales" errores defensivos que llevaron a "regalar" el que sería el gol del honor a Argentina, "La Roja" era y es, en este sentido, un despiporre, un auténtico despróposito. Lo malo fue que en ese partido se ganó por seis a uno. Ocurrió que en el país de los tuertos el ciego es el rey. Esta realidad fue, por consiguiente, pasada por alto. Se puso la mirada en el aparente buen momento de estrellas tan consagradas y pilares de "La Roja" como Piqué, Busquets, Ramos, Isco ... Aparente porque esa "buena forma" coincidía con las últimas jormadas de la Liga Santander (en el caso de los jugadores culés) o las eliminatorias decisivas de la Champions (en el caso de los merengues). ¿Qué ocurriría en el caso de que algún rival se le ocurriese la perniciosa idea de encerrarse atrás?. Eso lo íbamos a ver pronto.

En efecto, en los dos partidos amistosos previos al mundial las sensaciones fueron pésimas. No se convenció. Además, en uno de ellos De Gea "cantó". La defensa seguía haciendo aguas y algunas figuras-pilares de la selección como Iniesta o Piqué daban alarmantes muestras de estar en un bajísimo estado de forma. Habría, no obstante, esperanzas de que ello no se reflejase en los encuentros que realmente valían: los del Mundial. Esperanzas vanas. De Gea continuó cantando por bulerías, la defensa continuó siendo un desastre y el estado físico de algunos jugadores continuaba siendo lamentable. Para más inri, el juego, salvo en algunos momentos del encuentro contra Portugal, ha sido lentísimo y ramplón. Así, ¿cómo queríamos ser campeones?. He aquí el primer culpable: los jugadores. Unos jugadores que, algunos de ellos ya habían experimentado la sensación de ganar una Copa del Mundo (casos de Iniesta, Piqué, Ramos, Silva, ...)  y en esa temporada ya habían ganado algo con sus respectivos clubs. Tales jugadores no sé si consciente o inconscientemente han demostrado por ello una falta total de hambre futbolística. Parecía como si se estuviese en el caso de los jugadores del Real Madrid (base de la selección) estuviesen programados para alcanzar el summum físico el día de la final de la Champions. Es lógigo que, a partir de entonces, sobrevenga la cuesta abajo en punto a preparación física. Sólo dos se salvan dentro de la debacle general: el malagueño Isco Alarcón y, en menor medida, el hispanobrasileño Diego Costa, máximo goleador de "La Roja" con tres goles. 

Los máximos responsables, empero, del "sindiós" han sido, a mi modesto entender, dos. En primer lugar, el exseleccionador Julen Lopetegui por haber confeccionado una lista infumable plagada de gente "pasada de años" como Iniesta, Piqué, Ramos. Una lista que hubiese estado bien para un campeonato mundial de veteranos pero no para una Copa del Mundo oficial en la que hubiese sido preferible haber ascendido a gente de la sub21 y dar más minutos a Saúl, Asensio. Seguro que esta gente se hubiese "comido la hierba". Con serlo esto no es lo más grave. Lopetegui, a espaldas del nuevo presidente de la RFEF, Luis Rubiales, que ya le había renovado por un par de años, ha osado negociar con el Real Madrid demostrando una total falta de tacto así como un absoluto desprecio para con "La Roja" y un egoismo sin límites al importarle únicamente el cumplimiento de su gran sueño: entrenar al Real Madrid.  

El otro máximo responsable es el presidente merengue, el ínclito Florentino Pérez. Éste, celoso de que un posible éxito de la selección, dado su excelente nivel de resultados que no de juego,   pudiese eclipsar el del Real Madrid con su 12+1 Champions, tiene la desfachatez de, a tres días del Mundial, anunciar a bombo y platillo la contratación de Lopetegui como nuevo técnico blanco. ¿Le corría prisa el anunciarlo?. Después del Mundial, iba a tener todo el tiempo del mundo para encontrar un nuevo entrenador. De no encontrarlo en la casa ya tiene uno barato y de garantías: Guti. ¿Por qué se hizo a tan sólo tres dias del primer partido oficial de "La Roja"?. ¿No sería por el absurdo interés de Florentino por desestabilizar el buen ambiente de la selección o por su otro objetivo para que todos seamos de un sólo equipo: el Real Madrid. Este club estaría por encima incluso de la propia selección española. Con esta grave metedura de pata (por no decir c...), Florentino ha demostrado que "La Roja" le importa una higa. Él ya se siente satisfecho con la consecución de "La XIII". ¿No se da cuenta de que con esta actitud lo único que está consiguiendo que la cifra de antimadridistas esté creciendo cada día que pasa. Quien siembra odio lo único que recoge es odio. 

También es culpable, aunque en menor medida, el nuevo presidente de la RFEF Luis Rubiales que ha tenido que tragarse él solito este marrón viéndose obligado a elegir entre una mala decisión y otra peor. Si mantenía a Lopetegui, se arriesgaba a que pudiese haber un mal ambiente entre los futbolistas del Real Madrid al estar más pendientes de su futuro que del propio Mundial. Si optaba por cesarlo, se arriesgaba que un sustituto como Fernando Hierro, sin apenas experiencia en estas competiciones, se la pegase. Optó por esto último. Ya saben ustedes el resultado. Yo lo veo más bien como la víctima de un escándalo fabricado por otros y de una traición: la de Lopetegui. El considerarlo como el único o el máximo responsable del ridículo mundial de "La Roja" es hacerle además de cornudo, apaleado.

Por lo que llevamos dicho, pensar con este mal ambiente que se podía conseguir la ansiada segunda estrella era una entelequia. ¿Por qué nos hicimos los españoles, una vez producido el justo cese de Lopetegui y posterior relevo por Hierro, unas absurdas ilusiones?. Simplemente, los españoles somos así. Vamos del cero al infinito en tiempo récord. No le den más vueltas. No tiene sentido. 


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S?bado, 09 de junio de 2018

[email protected] Reyes-Reinas [email protected]:

Con motivo del advenimiento del nuevo gobierno, que felizmente ha sustituido al muy corruPPto anterior, querría que en materia de televisión en los pocos meses que quedan hasta las próximas elecciones generales os centraseis en limpiar TVE. Esta cadena pública está últimamente echa una m.... He comprobado la existencia de asquerosas roñas de manipulación y de redacción paralela (por las que los periodistas de esa "santa" casa no han dudado en rescatar cada viernes los trajes blancos, perdón, negros para limpiarlos cual chapapote por sí mismos) así como fístulas de "servicio púbico" con programas que, gracias a Dios, han fracasado o que actualmente están en antena ( como es el caso de Bailando con las estrellas). Dado que estamos en época de crisis, me conformo en concreto con que me traigais estas tres cosas:

En primer lugar, acabar con la PPartidista manipulación de los Telediarios-NODOS así como con la existencia en un horario imposible de ese tendencioso programa-debate llamado El debate de la Uno. En este sentido, abogaría por la vuelta de espacios como 59 Segundos o el sospechosamente desaparecido Tengo una Pregunta Para Usted. Si ya sé de las preferencias del antiguo inquilino de la Moncloa por las entrevistas-masaje de los medios afines. Espero que al actual no le de por esconderse en ellas y opte por acudir a este espacio en el que lo peor que le podía ocurrir es hacer el ridículo de no saberse el simple precio de una taza de café como le ocurrió a ZP. 

Querría, en segundo lugar, la vuelta de una serie ta injustamente denostada como 14 de Abril: La República. Era una buena e interesante serie hasta que vino el PP y, absurdamente, no quiso saber nada más de ella guardándola en el más recóndito de los cajones de RTVE. Ha pasado tanto tiempo del último capítulo que le ha dado tiempo a uno de sus protagonistas (el gran Álex Angulo) a criar malvas. 

Alzo mi copa, por último, por la vuelta- sabedor del interés del presidente Sánchez por el baloncesto- de la liga Endesa a las retransmisiones de TVE. Por lo menos que se puje por ello. En este sentido, también abogaría por el retorno de la Champions, las competiciones de ATP así como el Roland Garrós (el ver, no sólo en Madrid, de nuevo a Nadal por la pública es algo impagable).... 

Con que me traigais esto estaría contento. De lo contrario me llevaría un gran chasco con el neonato gobierno Sánchez. Ya sabéis como se cobran éstos electoralmente.  


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Viernes, 05 de enero de 2018

VIVAN LAS NOTICIAS-BASURA


Si consultamos un buen diccionario de sinónimos, Telecinco debería formar parte de las palabras con significado equivalente a "telebasura". Más aún cuando acabo de ser testigo de como ésta ha se ha cobrado su última pieza: sus servicios (W.C.) informativos. Esto es lo que ha ocurrido, sin ir más lejos, al tiempo que este dos mil dieciocho estaba dando sus primeros pasos en el caso de la joven gallega Diana Quer. Aprovechando que su cadáver había sido encontrado y que había sido descubierto su presunto asesino: El chicle (¡ojalá se pudra en la cárcel!), los informativos de telecinco se lanzaron a la tarea de dar una importancia, yo creo que desproporcionada, al asunto. Desproporcionada porque dedicar en todos los informativos de los "días laborables" de la primera semana de este año nada menos que el 60% de su tiempo me parece una absurda pasada y una insensatez. Y total, ¿para qué?. Para repetir lo mismo día tras día: que El Chicle ha estado a punto de cometer otra atrocidad, como en el día de autos había sido dejado sin coartda por su esposa...

Quizás esa maniobra tenga que ver con la guerra de audiencias entre los informativos de Mediaset, Atresmedia y, en menor medida, la pública. Creen que, así, puedan conquistar el morbo de esa gran masa que se pirra por estos escabrosos asuntos. Tengamos en cuenta que, de un tiempo a esta parte, los informativos de Mediaset si en algo se parecen es a una interminable crónica negra. Aunque, con la mano en el corazón, uno se ve obligado a pensar mal y creer que esta estrategia tiene más que ver con el supuesto interés del Gobierno del PP por establecer una "cortina de humo" que pueda tapar sus numerosos casos de corrupción. ¿Conseguría con ello que la gente se olvidase de ellos?. Eso habría que verlo en las Generales. Por lo que hace a un profano no los voy a olvidar por mucho que se hable de Diana Quer o del "conflicto" catalán. 


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S?bado, 11 de noviembre de 2017

AL ROJO VIVO


Que el "monotema" catalán le ha venido de perlas a Rajoy, no lo duda a día de hoy nadie. Le ha servido como una oportuna cortina de humo con la que tapar asuntos tan graves como la corrupción, la crisis económica, la pertinaz sequía y la incapacidad del Gobierno para paliarla, etc. Y todas y cada una de las cadenas generalistas de España (que últimamente parecen estar cortadas por el mismo patrón) tan felices. Primero porque se evitan un tema que ya estaba cansando y que amenazaba con quitarles audiencia y, sobretodo, si hay algo que coexione y que proporcione que las masas permanezcan pegadas a la pantalla es que la unidad española esté siendo amenazada por Carles Puigdemont y su gentuza de mariachis.

¡Cuánta razón tienen los que hablan de "mayoría silenciada"!. Por lo menos es a eso a lo que, de un tiempo a esta parte, están contribuyendo las dos principales tertulias que a la hora de la sobremesa se emiten por las ondas catódicas: Las mañanas de Cuatro y Al Rojo Vivo (La Sexta). De hacerles caso, corrermos el riesgo de creernos que Cataluña es un territorio oprimido por esos enviados  del "lado oscuro" de la fuerza gubernamental (empleando el argot de Star Wars) a través de la aplicación del articulo 155 de la CE. Nada más lejos de la realidad. Lo que hay es una especie de "apartheid político" en el que está teniendo, de momento, la sartén por el mango es la minoría independentista. ¡Qué poco se habla en ellas, por ejemplo, del adoctrinamiento independentista del que están siendo objeto los alunmos (muy jóvenes algunos de ellos) catalanes!. Sí que, por contra, un día sí y otro también son entrevistados personajillos de dudosa calaña política como una mitinera Irene Montero (Podemos), el representante del día de PdCat y otros. Se echan de menos la otra versión del asunto: la constitucionalista a través de algunos de sus portavoces. Que son legión.

Y si hemos dicho esto del fondo de estos espaciós, ¡qué decir de sus moderadores!. Dejan mucho que desear. Por lo que hace al de la Cuatro, Javier Ruiz, a parte de no saber parar el griterio que algunas veces se forma en el plató al querer hablar a la ver varios contertulios cae en el vicio de ser pesado hasta la nausea haciendo de un hecho tan simple como, por ejemplo, la respiración de una hormiga algo trascendental que pudiese conllevar el fin del mundo. Otro tanto se podía decir de Antonio García Ferreras: lamentable presentador y peor moderador.

Con lo dicho, parece lógico que este humilde criticador, pasando de ese "lavacerebros" de tertulias políticas, tenga ya un master de cocina por la Universidad de los hermanos Torres (La Uno) y Arguiñano (Antena 3). Lo único realmente interesante a esas horas de la sobremesa.   


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Martes, 01 de agosto de 2017

MAD IN SPAIN, Telecinco


A finales de los años noventa del pasado siglo, se hizo famoso en la pequeña pantalla un espacio que suponía una auténtica novedad: Moros y Cristianos. Se emitía por Telecinco los sábados por la noche. Durante los más de cuatro años que logró estar en antena, pasaron tres presentadores (Javier Sardá, Jordi González y Antxon Urrusolo) y pudimos conocer a personajes de la talla de un jovencísimo Boris Izaguirre por no hablar del padre Apeles o del actor trístemente desaparecido José Sancho. Por aquellos años el valenciano simultaneaba esta labor con su inolvidable papel de don Pablo en Cuéntame cómo pasó (La Uno). Este profano recuerda que el espacio se ubicaba en una especie de salón de actos en el que los llamados "polemistas" se encargaban de meter bulla produciendo eso tan beneficioso en términos de audiencia y, por ende, de dinero que se conoce como "efecto gallinero". Como anécdota queda esa "locura", llevada a cabo en tiempos en los que era presentado por Jordi González, de hacer un Moros de ¡¡24 horas!!. "Locura" que tuvo el favor de la audiencia. Este programa decayó cuando se hizo cargo de la conducción Antxon Urrusolo muriendo de éxito y, sobre todo, por tratarse de un espacio excesivamente caro.  

¿Por qué tuvo tanto éxito?. Primero, porque  los programas debate eran una rara avis en el manipuladísimo panorama audiovisual patrio de aquellos días. Todo gracias al ferreo control impuesto por las huestes del conservador José María Aznar sobre los medios de comunicación. Hasta el punto de que no había debates. Segundo y más importante, por la novedad que suponía el contemplar como dos bandos contrapuestos se sacaban los ojos (figuraramente hablando) a través del muy noble ejercicio del debate sobre los más variopintos temas: desde la justa o injusta popularidad de la Macarena hasta la calidad del pontificado del llamado "papa viajero" Juan Pablo II ¿bueno o malo?.

Haciendo caso a Jordi González, con MAD in Spain estamos delante del típico programa-frankestein. Telecinco se ha encargado de profanar la tumba de Moros y Cristianos para,  tras los correspondientes retoques, volverlo a emitir en antena. El tiro, sin embargo, les está saliendo por la culata. Con tan solo dos emisiones en la noche de los domingos, ya se puede decir que el programa está fracasando ya que apenas atrae a un raquítico 10% de audiencia. Y eso a pesar de haber contado en la emisión del pasado domingo 30 de Julio con figuras de la talla de Santiago Segura. ¿Qué es lo que ha podido fallar?. He de confesar que, dada la mala pinta que el programa me ofrecía, no he visto ninguna de sus dos ediciones. No puedo, pues, opinar. Sólo me veo obligado a afirmar a "humo de pajas" que, en contra de lo que sucedía con MorosMAD no supone ninguna novedad en un panorama televisivo en lo que si algo hay en exceso (sobre todo en La Sexta) son programas-debate. La audiencia no es tonta y ha acabado por dar la espalda a este tipo de experimentos. Una audiencia acostumbrada en el caso de Telecinco a otro tipo de debates los domingos por la noche: tipo Gran HermanoSupervivientes, etc.    

 


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S?bado, 11 de marzo de 2017

FORÇA BARÇA


Está visto que fútbol y sensatez de ciertos medios de comunicación españoles filomadridistas (lo que Sport conoce como "caverna") son dos términos antagónicos. Nada más acabar el partido de vuelta de los Octavos de Final de la Champions League entre el F.C. Barcelona y el París Saint Germain, visto que existián bastantes dudas acerca de la actuación del árbitro, se dedicaron a sembrar de las mismas la proeza del club de Luis Enrique. ¿Qué se perseguía con ello?. Dado que el Real Madrid el día anterior se había clasificado jugando pésimamente, se quería oscurecer la machada azulgrana. Portadas como la del As del jueves 9 de marzo hablando de una "Victoria con reparos" dan buena fe de ello.

Sí, es verdad que los dos penalties pitados al Barça no se suelen señalar. También lo es la existencia reconocida por el propio Mascherano de su mano dentro del área. Habría que ver si es voluntaria o no. Para tranquilidad de los culés, un exárbitro internacional Cesari ha señalado que los dos primeros penalties "son claros". También es cierto que se podían haber fallado ambos o Ney podía haber marrado el suyo y Messi no o viceversa. Otro hecho es que acabado el partido el PSG no se quejó mucho. Dolía más la forma cómo se había producido la eliminación. La reacción de los medios franceses fue, en este sentido, ejemplar no ahorrando autocriticas por el cobarde planteamiento de Unai Emery con titulares como "Naufragio" y otros similares. ¿Qué sucedió en España?. Spain is different.

Es innegable que el Barça hizo un gran partido. Con este punto de partida, algunos medios de comunicación españoles filomadridistas buscan algo que llene de sombras la histórica machada culé. Lo hallan en la discutida labor del árbitro. Esto es algo que se cae por su propio peso. La labor del árbitro, como persona que es, no puede ser perfecta por lo que no está libre de equivocarse. Sus posibles errores forman parte del juego. El resultado, además, una vez acabado el encuentro no se va a alterar ni se va a impugnar. Por consiguiente, el insistir una y otra vez con el tema le parece al autor de estas líneas nausebundo. Es hacer basura de algo realmente hermoso, la histórica machada del F.C. Barcelona, oscureciéndola llenándola de sombras. Es la pueril reacción de quienes esperaban la lógica eliminación del club de Luis Enrique al no ver cumplidos sus planes. ¡Ajo y agua!.   



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Domingo, 05 de febrero de 2017

Goyas 2017: Vencedores


Ya pasó un año más ¡y van 31! la tan temida por el Gobierno y medios afines a la derecha (lo que se conoce como La Caverna) gala de entrega de los Goya. Lo cierto es que no ha habido para tanto. Los temores del Gobierno, si los habían, eran totalmente infundados. Quizá por ello se dejó caer por ella el ministro de Cultura y portavoz del Gobierno Íñigo Méndez de Vigo que estuvo acompañado por la alcaldesa madrileña Manuela Carmela. De disipar estos temores se encargó el conductor de la gala el genial Dani Rovira: "El tiempo que dedicaremos al Gobierno estará en proporción al que éste dedica a la Cultura". Esto equivalía a decir que el espectáculo sería lo menos reivindicativo posible. No se llegaría, por supuesto, a los polémicos excesos cometidos en la gala que coincidió con la Guerra de Irak. Una gala que tuvo quién sabe si la desgracia de coincidir en el tiempo con el Gobierno dictatorial del Aznar de la mayoría absoluta. La única reinvidicación la lanzó en su discurso Ana Belén al pedir un mayor protagonismo de la mujer en el cine para poder equipararse, así, en un futuro no muy lejano con los hombres. ¿Para cuándo existirán tantos directores como directoras?. 

La ceremonia empezó con un larguiiiiísimo, a la par que ameno, monólogo de Dani Rovira en el que se dio a conocer el principal objetivo: que lo que un principio pudiese sonar a una gala de ¡tres horazas! se hiciese lo menos pesada posible. Para ello con buen criterio, se habían suprimido los números musicales que pudiesen alargarla sin motivo. La música fue puesta en directo por una orquesta. La misma orquesta que tenía el cometido de empezar a sonar cada vez que algún premiado se pasaba de tiempo con los agradecimientos al ritmo de un inquietante "tic tac". Todo ello habla de la austeridad que se quería otorgar a la ceremonia. 

El que suscribe no puede sino mostrar sus extrañeza por el hecho de que el propio Rovira no haya sido ni nominado por su papelón en la cinta 100 metros. Ha tenido el consuelo de, al menos, ser el presentador de la gala. Un cometido que ha desarrollado bastante bien. Podía haberlo hecho mejor. A su monólogo inicial le sobraron minutos. Ese podría ser uno de los pocos "peros". En el otro brazo de la balanza pondría dos momentazos: cuando se puso tacones para situarse (como lo diría un inglés) "en los zapatos de las mujeres" y el beso en la boca que se dió con el que fuera su suegro en Ocho apellidos vascos Karra Elejalde.

Aunque me imagino que todos ustedes estarán al cabo de la calle, no está de más recordar que en cuanto a cintas la gran triunfadora de la noche fue Tarde para la ira de un Raúl Arévalo que también se llevó el cabezón a la mejor dirección novel. No obstante, nobleza obliga señalar que cuantitativamente la vencedora fue el Monstruo de J. Bayona al lograr nada más ni nada menos que ¡9 Goyas! incluído el de mejor director. Individualizando, los laureles fueron para Arévalo (no el humorista) en el lado masculino y para Emma Suárez que se hizo con los cabezones a la mejor actuación protagonista y de reparto. La actriz Silvia Pérez Cruz, al arrancarse de forma improvisada a cantar magníficamente, nos dejó unos de los momentazos de la noche. Una noche que tuvo una principal derrotada: La Reina de España que no se hizo con ningún cabezón. Quizá los injustos tuits de gente que cobardemente se esconde bajo el anonimato acerca de la falta de españolidad de su director (merced a unas desafortundas declaraciones suyas) Fernando Trueba tengan algo que ver con este tremendo fracaso.

Con ser lo menos importante de la noche, una de las cosas que más llamó la atención fue, sin duda, ver cómo iban vestidos nuestros actores y actricesLo cierto es que nadie se salió del guión. Los chicos optaron por clásico chaqué con pajarita (los más) mientras que las mujeres eligieron un vestido de noche recatado, eso sí. No vimos ninguna transparencia. De entre ellos, destacó sobremanera el lucido por Ana Belén. La madrileña escogió un vestido blanco rematado en el pecho por un inmenso floripondio.  

La Ceremonia también tuvo, no podía ser de otra forma, sus puntos malos empezando por una realización bastante mejorable. Buen botón de muestra de ello fue en el In Memoriam se puso más atención en el violonchelisla que en los cineastas fallecidos verdaderos protagonistas del mismo. Asimismo se podía haber evitado el lamentable número musical perpretado por Adrián Lastra y Manuela Vellés (dos de los actores de la recientemente finalizada serie de Antena 3 Velvet). Hay gente que carece del sentido del ridículo. Perfectamente superfluos fueron, además los continuos "Tic-Tac" con que se arrancaba la orquesta toda vez que cualquier premiado se pasaba con el tiempo dedicado a los agradecimientos aunque tenían su punto cómico. 

Por lo que hace a la audiencia, se puede decir que la Gala consiguió unos muy buenos datos. Mas de tres millones de espectores permanecimos atentos a la pantalla siendo lo más visto del día. Todo ello a pesar de la feroz competencia principalmente de Telecinco con su Cine Cinco Estrellas y de la Sexta con su tertulia La Sexta Noche y a pesar de la incalificable campaña cavernaria de sesgo político para que nadie viese la entrega a unos, para ellos, titiriteros subvencionados. Este magnífico resultado no puede ocultar, empero, la realidad de que, justo es reconocerlo, ha sido la Gala menos vista de las que han sido presentadas por Dani Rovira.

La nota general de la XXXI Edicón de la Entrega de los Goya no puede ser sino un aprobado alto, casi notable. Tal calificación no es alcazada debido, sobretodo, a su previsibilidad (los Goyas principales parecían estar ya cantados) y su excesiva duración. Pese a ello, no se me hizo para nada pesada. Antes al contrario fue amena haciendo que las tres horas se pasaran en un suspiro. Buena culpa de ello lo tuvieron la ausencia de números musicales ("lo" perpetrado por los actores de Velvet no lo es) y, principalmente, el trabajo de su presentador: el genial Dani Rovira.



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