viernes, 16 de abril de 2010

El pasado jueves 15 de abril tuve no sé si la fortuna o la desgracia de asistir en LA UNO al estreno más esperado de esta temporada preveraniega. Gran Reserva se llama el producto que, por el nombre de los protagonistas, tenía a priori buena pinta. Allí se dan cita actores de la talla de Emilio Gutiérrez Caba, Paula Echevarría, Tristán Ulloa o Ángela Molina. Si nos atenemos a las cifras de audiencia, está claro que la serie, en su primer día, ha funcionado al conseguir 4.041.000 espectadores y un envidiable share de 20,9% siendo, además, el espacio más visto del día, y eso que tuvo que lidiar con la Gala del XX Aniversario de Telecinco. Aportados estos datos, mi opinión general, visto sólo el primer episodio,  es que la serie va de más a menos. La serie tiene, con todo, sus puntos positivos y negativos. Analicémoslos: 
Lo mejor de la serie son, sin duda, los magníficos paisajes riojanos del pueblo de Briones en los que ésta está centrada. Parece que se ha querido hacer algo así como un Falcon Crest a la española, esto es, con mantilla y peineta. Justo es reconocer que la española no le llega ni a la suela de los zapatos a la norteamericana: los actores carecen del gancho que si tenían los Chase, Richard y compañía. 
Lo peor es, en primer lugar, el ritmo excesivamente lento de la trama de este primer episodio. Tanto es así que tuve que hacer denodados esfuerzos para no dormirme. La hora y media que duró este episodio se me hizo eterna. Esto no es de estrañar dado que veníamos de una serie con un ritmo frenético, Águila Roja que es como si, en términos musicales, fuésemos de un rock and roll a una lenta balada.  Con la excepción del asesinato inicial y del intento que hay a mitad del metraje de los Cortázar por hacerse con la hacienda de los Reverte, la acción no erótica es prácticamente nula. Casi todo el episodio está dedicado a mostrar las relaciones amorosas de los diversos personajes por ejemplo de Miguel Cortázar (Tristán Ulloa) con la novia de su hermano, de éste con la mujer de Miguel , etc. lo que estaría muy bien si estuviésemos en un culebrón venezolano. Ocurre que, sin embargo, estamos en una serie llamada Gran Reserva dedicada a los entresijos comerciales y demás entre los Cortázar y los Reverte y que estos líos sólo están puestos gratuitamente para aumentar la audiencia contribuyendo a lastar la acción más importante (la no erótica): la investigación del asesinato del patriarca de los Reverte y los "teje-manejes" de los Cortázar por hacerse con las tierras de los Reverte. Otra cosa endeble de este primer episodio es la actuación algo sosa del elenco más joven del reparto. Paula Echevarría parece que esta puesta en esta serie únicamente para lucir palmito. La única que funciona es Ángela Molina ya que Emilio Gutiérrez Caba resulta poco creíble en su papel de malo.  
Con lo dicho pueden ustedes fácilmente deducir que el gran estreno de la temporada en La Uno fue decepcionante. Un profano espera, no obstante, que Gran Reserva pueda remontar el vuelo en posteriores episodios. Para ello, la acción erótica tendrá que dejar un mayor sitio a la que no lo es: la investigación en torno al asesinato del patriarca de los Reverte y las "malas artes" de los Cortázar por hacerse con la hacienda de aquellos. No cabe duda que tiene excelentes mimbres para lograrlo en forma, sobre todo, de un gran reparto.   

 

Gran Reserva


Tags: La 1, Series, Tristán Ulloa, Emilio Gutiérrez Caba, Paula Echevarría

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